La excelencia clínica es el objetivo final en el cuidado del paciente. No se ha descrito explícitamente con exactitud lo que debe ser un médico de familia clínicamente y cuáles sus características. En BMC Family Practice

se ha publicado un manuscrito titulado https://bmcfampract.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12875-016-0569-x que sirve para ilustrar la excelencia clínica en la atención primaria, utilizando principalmente informes de casos que ejemplifican a los médicos que ofrecen a sus pacientes atención holística y centrada en el paciente. Con una demanda cada vez mayor de atención médica accesible y responsable, la comprensión de las cualidades deseables en los proveedores de atención primaria es ahora especialmente relevante.

Se realizó una revisión de la literatura para identificar historias convincentes que muestran cómo los médicos de familia excelentes cuidan a sus pacientes. En los 2397 trabajos publicados revisados, encontraron informes de casos y estudios que ejemplificaron cada dominio de la descripción de la excelencia clínica propuesta y publicada por la Academia Miller Coulson Academy of Clinical Excellence (MCACE). Después de revisar estos informes, los autores consideraron que los dominios de excelencia descritos por el MCACE son prácticamente aplicables y relevantes para los médicos de atención primaria.

Sus resultados coinciden bastante con la definición europea del medico de familia que hace la WONCA. La World Organization of Family Doctors es el nombre corto de la World Organization of National Colleges, Academies (WONCA) and Academic Associations of General Practitioners/Family Physicians. Es la organización internacional que reúne las universidades, academias y asociaciones interesadas en la práctica de la medicina general (o de familia). La WONCA fue fundada en 1972 con 18 miembros, en la actualidad cuenta con 120 organizaciones de 99 países. En total, el número de socios de las organizaciones miembro de la WONCA suman más de 250.000 médicos generales / médicos de familia. La WONCA es una organización afiliada a la Organización Mundial de la Salud (OMS)

 

Lo que sigue es una entrada realizada en 3clics resumiendo dicho artículo y complementando esa información con otras fuentes relevantes:

Fuente 7SETmanal (02/05/2017)

La práctica clínica excelente es aquella que supone el máximo beneficio para la persona y la comunidad a la que se da atención. Cuando se habla de alcanzar la excelencia en atención primaria, se refiere a 6 áreas que tienen que ver con el cuidado del paciente: comunicación y habilidades interpersonales, profesionalismo y humanismo, perspicacia diagnóstica, guía y acompañamiento dentro del sistema sanitario, conocimientos y aproximación académica a la práctica clínica. Todo ello acompañado de pasión para el cuidado de las personas.

Como ilustran los ejemplos de la presente revisión (1), la excelencia profesional en atención primaria no se reduce al conocimiento de la última evidencia científica. Hasta hace pocos años en la medicina occidental la excelencia se fundamentaba en la aplicación de los conocimientos de anatomía y fisiología en la atención de los pacientes. La aproximación a la atención había sido orientada a la enfermedad y basada en la resolución de problemas. La medicina contemporánea ha añadido a estas prioridades iniciales, un compromiso genuino con aproximaciones centradas en la persona y un enfoque biopsicosocial en la atención de los pacientes.

Un criterio para reconocer la excelencia en la atención es el beneficio para el paciente y la comunidad a la que da servicio el Centro de Atención Primaria. Los pacientes que se visitan en atención primaria valoran los profesionales que realizan atención centrada en la persona y los que escuchan, explican y son minuciosos. En cambio, cuando los pacientes perciben que los profesionales ignoran sus puntos de vista, adoptan una actitud más pasiva y se desentienden más de sus problemas de salud. La insatisfacción con la atención se asocia a un incremento del uso de los servicios sanitarios. Como los profesionales de atención primaria son generalistas, deben estar preparados y abiertos a cualquier consulta que los puedan hacer los pacientes. Los profesionales de atención primaria tienen un rol claramente integral e integrador de la salud de los pacientes y las comunidades a las que dan servicio, como primer y principal contacto con el sistema.

Los profesionales de atención primaria son componentes fundamentales y el núcleo de cualquier sistema de atención sanitaria de alta calidad. Estos profesionales proporcionan atención longitudinal y continua. Además, son holísticos en su manera de acercarse y atender a la persona en su conjunto.

A partir de una revisión de 2397 publicaciones, se seleccionaron 8 casos clínicos y 9 ilustraciones para ejemplificar el rendimiento superior en los dominios que describen la excelencia clínica según la Academia de Excelencia Clínica Miller-Coulson del Hospital Johns Hopkins de Baltimore, institución creada para reconocer y poner en valor las prácticas de excelencia en la atención en beneficio de los pacientes y las comunidades a las que da servicio el hospital.

La excelencia consiste, pues, conseguir distinción en 6 ámbitos relacionados con la atención al paciente:

  • comunicación y habilidades interpersonales,
  • profesionalismo y humanismo,
  • perspicacia diagnóstica,
  • guía y acompañamiento dentro del sistema sanitario,
  • conocimientos y
  • aproximación académica a la práctica clínica.
  • Todo esto demostrando pasión por el cuidado de las personas.

Comunicación y habilidades interpersonales

Son habilidades críticas para conseguir relaciones profesional-paciente exitosas. Dar a los pacientes la oportunidad de compartir sus historias y perspectivas, a través de la escucha activa, mejora la confianza, la adherencia, y algunos resultados biomédicos. La investigación empírica ha demostrado presiones sanguíneas más bajas, un mejor control de la hemoglobina glicosilada, y una resolución más rápida de los síntomas cuando los pacientes se les anima a contar sus narrativas sobre sus enfermedades. La comunicación abierta y honesta sobre las prioridades del paciente y los objetivos de la atención pueden fortalecer la alianza terapéutica.

Profesionalismo y humanismo

Ante la enfermedad, las lesiones o los momentos de crisis vitales, las mayores necesidades de las personas son afecto, bondad y compasión en respuesta a su vulnerabilidad y sufrimiento. Muchos ensayos clínicos han proporcionado buena evidencia de que la compasión en la atención sanitaria mejora los resultados clínicos. Un metanálisis sugiere que tener un médico compasivo reduce la mortalidad en hombres, más de lo que lo consigue dejar el tabaco. Una atención compasiva también da sentido, alegría y satisfacción a los profesionales de la salud, se alinea con sus ideales y los protege del burnout (2).

El profesionalismo y el humanismo ayudan al desarrollo y el mantenimiento de relaciones profesional-paciente longitudinales en atención primaria. El profesional humanista es empático, tiene actitud de servicio y se centra en el paciente que tiene la enfermedad más que en la enfermedad que tiene el paciente. El profesional de atención primaria clínicamente excelente se comporta de forma profesional y humana siempre, tanto cuando se enfrenta a situaciones exigentes, como durante la actividad cotidiana. La compasión y la capacidad de respuesta a las necesidades del paciente puede cambiarle la vida.

Perspicacia diagnóstica

Un profesional de atención primaria con una perspicacia diagnóstica superior es experto en la ciencia y el arte de utilizar la información obtenida en encuentros repetidos a lo largo de la relación profesional-paciente, de la anamnesis actual y el examen físico para llegar el diagnóstico correcto de pacientes que se presentan con síntomas desconcertantes y diagnósticos inciertos.

Llegar a diagnósticos correctos asocia con factores como: la experiencia clínica, y pensar un diagnóstico diferencial más amplio inicialmente y entonces ir eliminando las opciones más improbables a medida que se va desarrollando el escenario clínico. La experiencia en la recogida y la integración de la información pertinente, la reflexión y reconciliación de las piezas que no encajan, y el desarrollo de diagnósticos unificadores sensatos, son habilidades fundamentales necesarias para ser un maestro diagnosticando.

Guía y acompañamiento dentro del sistema sanitario

Los sistemas sanitarios se han hecho cada vez más fragmentados con muchos proveedores, lugares de atención y sistemas de registro, lo que dificulta los movimientos de los pacientes a lo largo y ancho del sistema. Esto convierte en susceptibles de recibir una atención subóptima algunos grupos específicos, como los que tienen conocimientos sobre salud limitados. Los profesionales excelentes se convierten en abogados de los pacientes, conocedores de los recursos que pueden beneficiarlos y acompañantes a la hora de “pasear” a través del complicado paisaje sanitario. Esta aproximación holística, centrada en la persona, que a menudo supone una resolución proactiva de los problemas que preocupan más al paciente, ejemplifica la excelencia clínica.

Conocimientos

El conocimiento puede considerarse la piedra angular de la excelencia clínica. El profesional excelente mantiene siempre una actitud de aprendiz y estudiante que caracteriza la fase inicial de los estudios universitarios y que da los conocimientos que son la base de la precisión diagnóstica y la aproximación académica a la práctica clínica y más tarde de la comprensión de qué conocimiento es necesario para resolver un problema clínico y la habilidad para encontrar, interpretar y aplicar esta información.

Aproximación académica a la práctica clínica

La información médica está evolucionando constantemente y los profesionales excelentes se mantienen al día de los avances. Además, después de la revisión crítica de los estudios recientemente publicados, extraen el material clínico relevante y la aplican de manera efectiva en el cuidado de pacientes. Asimismo, tanto los profesionales individuales como las sociedades científicas participan en investigaciones empíricas de alta calidad para descubrir enfoques óptimos para la prestación de la atención primaria.

Pasión por el cuidado de las personas

Los profesionales apasionados por la atención primaria aman el privilegio de proporcionar atención longitudinal para sus pacientes y el establecimiento de relaciones significativas con ellos a través del tiempo. Gozan de la responsabilidad de ser la punta de la flecha del sistema de atención de la salud, no sólo poniendo a disposición la experiencia de forma oportuna, sino también siendo los primeros en tener en cuenta las preocupaciones de los pacientes, mientras hacen promoción de la salud y prevención de la enfermedad.

En un artículo de la misma serie centrado en la excelencia clínica en pediatría (3), a los 7 dominios mencionados hasta ahora, se añade la participación comunitaria entre las competencias que habría que desarrollar con el objetivo de promover la salud de los niños y niñas en el contexto de la familia, la escuela y la comunidad. El profesional de pediatría excelente es consciente de las condiciones de vida de sus pacientes, e incluso puede ayudar a crear espacios de vida más saludables en los barrios de los alrededores. Esta dimensión de la excelencia sería extensible a todas las profesiones de la atención primaria.

El objetivo del presente artículo (1) es ir más allá de la competencia profesional, que es el suelo sobre el que todos los profesionales de atención primaria debemos caminar. Intentar describir e ilustrar la excelencia permite visualizar y caminar hacia el techo que muchos, pero no todos, se esfuerzan para tocar.

Para caminar hacia un horizonte tan ambicioso no basta con la medicina basada en la evidencia. La evidencia es esencial pero siempre insuficiente en el cuidado de los pacientes. Los profesionales tienen la responsabilidad de intentar aliviar la angustia y el sufrimiento y, con esta finalidad, permitir que los pacientes se beneficien de la ciencia biomédica mientras los protegen de los daños que también ésta puede causar (4). Por ello es necesario, sin embargo, revertir el proceso de deshumanización que se deslizándose en las consultas. La deshumanización ha colado en las consultas, porque ha invadido un sistema sanitario que adopta los valores de la sociedad en la que están en alza la competitividad, la racionalidad, la ciencia materialista, la productividad, la eficiencia y el provecho. Esto es incompatible con la compasión, los cuidados y la curación. Así, el sistema deshumaniza también los que trabajan en él, viendo el agotamiento emocional y la despersonalización que se va extendiendo entre los profesionales de la salud (2).

Los profesionales deben mirar y escuchar cada paciente en la plenitud de su humanidad para minimizar el miedo, para localizar esperanza (aunque sea limitada), para explicar los síntomas y diagnósticos en un lenguaje que tenga sentido para el paciente en particular , para presenciar el coraje y la resistencia, y para acompañar el sufrimiento (4).

La tarea es ingente, pero somos muchos y buenos.

  1. Lee K, Wright SM, Wolfe L. The clinically excellent primary care physician: examples from the published literature. BMC family practice. 2016 Dec 13; 17 (1) :169. link
  2. Youngson R, Blennerhassett M. Humanising healthcare. BMJ (Clinical research ed.). 2016 Dec 13; 355 :i6262. link
  3. Mote PC, Solomon BS, Wright SM, Crocetti M. Clinical excellence in pediatrics. Clinical pediatrics. 2014 Aug; 53 (9) :879-84. link
  4. Heath I. How medicine has exploited rationality at the expense of humanity: an essay by Iona Heath. BMJ (Clinical research ed.). 2016 Nov 1; 355 :i5705. link